La Reforma del Código Penal (Artículo 31 bis) establece que deben darse cuatro circunstancias para atribuir “responsabilidad penal” a una persona jurídica.

1º. La persona jurídica será condenada por los delitos que cometan sus directivos, es decir:

  • Sus representantes legales.
  • El personal autorizado para tomar decisiones, y
  • El personal con facultades de organización y control

2º. La persona jurídica también será condenada por los delitos que cometan todos aquellos que están sometidos a la autoridad de los directivos mencionados anteriormente, es decir:

  1. Sus empleados o trabajadores contratados
  2. Sus colaboradores comerciales, agentes, comisionistas, etc., y
  3. Las empresas de servicios que estén sometidas a la persona jurídica por un vínculo contractual, y por tanto estén bajo la autoridad de sus directivos.

Dicho sometimiento puede tener cualquier origen:

  • De tipo fiscal y/o laboral u otros.
  • Con carácter permanente, temporal o esporádico.
  • Con o sin retribución.
  • Tratarse de tareas concretas u otra forma o causa con dependencia jerárquica.

0053º. Por otra parte, para que la persona jurídica sea condenada es necesario que el delito cometido le produzca un beneficio directo o indirecto. En este sentido, dicho beneficio siempre se va a producir, pues se admite como beneficio indirecto:

  • Que exista cualquier tipo de ventaja (competitiva, de costes, etc.).
  • Que exista una simple expectativa de que vaya a producirse.
  • O bien, que exista tan solo una tendencia sin que el beneficio se haya producido.


4º. Cuando el delito lo comete las personas del punto 1º, deben actuar en nombre o por cuenta de la persona jurídica. Y en el caso de que dicho delito lo cometan del punto 2º deberán actuar por cuenta de la persona jurídica.

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