¿Cuáles son los factores determinantes de riesgo en el seno de la empresa?

Esta pregunta es la clave para la creación de unos modelos de organización empresarial eficaces en la lucha contra la actividad delictiva.

Con independencia de las múltiples interpretaciones que encontramos acerca de la materia, sin duda a consecuencia de la nueva y escueta normativa del Código Penal (art.31 bis), resulta imprescindible atender a determinados factores susceptibles de poner en evidencia las debilidades de cada empresa. Estos factores actúan como alarmas para detectar los problemas de toda índole que puedan provocarse en el día a día de cualquier persona jurídica, con independencia de su actividad empresarial u objeto social y del sector del mercado en el que la desarrollen.

Las personas jurídicas “identificarán las actividades en cuyo ámbito puedan ser cometidos los delitos que deben ser prevenidos”, tal y como señala el art.31 bis.5 Cp.

Para llevar a cabo esta identificación será necesario atender a los siguientes factores o elementos:

Sector empresarial

Se trata de valorar si la actividad social de la empresa exige la aplicación de normativas específicas, si requiere igualmente la utilización de recursos humanos o materiales de especiales características o si conlleva un nivel de especialización o, incluso, internacionalización, que se preste a una especial vigilancia.

Plantilla de la empresa y personal colaborador

La persona jurídica deberá considerar que a mayor número de empleados mayor será el riesgo de comisión de actividades delictivas en el seno de la empresa.

Igualmente, debe cuidar la situación personal de los empleados en tanto en cuanto pueda ser considerada como un riesgo penal, por ejemplo, revisando la existencia de antecedentes penales de empleados que desempeñen puestos delicados, si se encuentran debidamente formados para el trabajo que realizan o si tienen suficiente experiencia para desarrollar labores de especial responsabilidad.

Normas transversales

Toda empresa, por pequeña que sea o por simple que resulte su labor, debe contar con unas medidas básicas en materia de prevención del blanqueo de capitales, protección del medio ambiente, temas de calidad y protección de datos personales.

La plataforma Supervisor Jurídico prevé especialmente esta necesidad de la empresa. En función de la misma, dedica un apartado específico a cada una de las Normas Transversales de mayor importancia, desglosando múltiples actividades y conductas empresariales directamente relacionadas con los sectores normativos de LOPD, LBC y Calidad y Medio Ambiente.

En relación con la Ley de Blanqueo de Capitales podrá encontrar en la plataforma actuaciones susceptibles de la adopción de medidas de diligencia normales, simplificadas o reforzadas, actuaciones que deben sujetarse a examen especial, e incluso la empresa podrá filtrar según supere o no los 10 empleados y los dos millones de facturación.

También se incluyen todas las comprobaciones previstas en la normativa de protección de datos de carácter personal.

Y para aquellas empresas que puedan verse afectadas por la normativa reguladora de Medio Ambiente, se incluyen requisitos legales a cumplimentar con temas de residuos, descargas al suelo, consumos y equipos , vertidos, emisiones atmosféricas o ruidos.

Sin perjuicio de todo ello, la persona jurídica usuaria podrá incluir cuantas otras medidas, comprobaciones o requisitos que considere necesarios para garantizar una prevención más completa.

Indicadores externos

Aquéllas empresas que estudien las tendencias de riesgo de otras empresas de su sector de actividad para prevenir que lleguen a producirse en su empresa contarán con una ventaja adicional a la hora de detectar posibles indicios de que algo va mal o de forma deficiente.

También es importantísimo que la empresa analice su propia evolución. Como hemos comentado en anteriores post, resulta esencial que la empresa instaure un sistema o canal de denuncias accesible y que aporte garantías de confidencialidad.

Indicadores internos

La empresa debe valorar si existe en su interior una escala de responsabilidades correctamente definida, esto es, si cada empleado asume todas las labores que forman parte de su puesto de trabajo y si existe una cadena de mando clara y accesible.

Resultará interesante la llevanza de un histórico de medidas que hayan sido adoptadas por la empresa para la lucha contra el fraude y la corrupción así como las iniciativas promovidas entre los empleados y colaboradores para favorecer las buenas prácticas.