Todavía hoy en día se sigue asociando el término “Compliance”, o cumplimiento normativo, a la gestión de riesgos penales y prevención de delitos en el ámbito de la empresa. Si bien es cierto que en nuestro país este concepto, de origen anglosajón, se introdujo inicialmente con la reforma del código penal y la introducción de la responsabilidad penal de las personas jurídicas en 2010 (LO 5/2010) y más recientemente en 2015 (LO 1/2015), se ha constatado con el tiempo que disponer de específicos modelos organizativos, procedimientos y protocolos que determinen el concreto grado de cumplimiento normativo en la empresa ya no es patrimonio exclusivo del orden penal.

Una noticia publicada por elderecho.com, 03/10/2016. Leer